Domingo, 18 de Julio de 2010 22:53
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Aventuras en un club de intercambio de parejas
Una experiencia de Gabriela Wiener (y Cía.)
En un mundo en el que todo se compra y se vende y ya casi nada se intercambia, los swingers ofrecen a sus parejas y esperan reciprocidad como una vacuna contra la infidelidad con engaños. Pero lo que sucede adentro de un club de esta clase no se parece tanto a esa utopía de la libertad sexual que quieren vender los políticos swingers. Bienvenidos a otra sociedad que puede ser tan decepcionante y discriminadora como tan placentera y secreta.
Esta noche me dispongo a ser infiel con permiso de mi marido. La puerta del 6&9 es tan discreta que nos hemos pasado de largo dos veces. Llevo encima un abrigo para camuflar mi look temerario y tres tragos de cerveza. J lleva una barba de cuatro días: lo veo tan guapo y tan mío que no puedo imaginar que en unos minutos se irá a la cama con alguien que no soy yo. Hay que tocar el intercomunicador. Deben estar viéndonos por una cámara.
Nos abre un sujeto pigmeo y con cara de aburrido que dice que la entrada doble cuesta treinta y cinco euros. Vengan por aquí. Toman la posta dos mujeres atractivas, las relacionistas públicas (digamos lúbricas) del lugar. ¿Qué queremos beber? Estamos ante una barra larga y desierta. Somos los primeros, maldita sea. Son las once de la noche de un jueves en Barcelona. En el televisor sobre la barra se ve una película porno en la que un camionero la emprende contra una rubia quebradiza. ¿Es la primera vez? Sí. Vengan conmigo, nos repite una de las anfitrionas de hoy, con acento sevillano. Es menuda, lleva el cabello ondulado y unas botas hasta las rodillas parecidas a las mías. No es una anfitriona más: es la dueña del 6&9. Conoció a su novio por un aviso publicado en una revista swinger, se enamoraron y abrieron juntos este local para intercambio de parejas que ya tiene más de cinco años.
Pero que es Swinger?: El intercambio de pareja o swinging (en inglés “balancearse”, “hamacarse”, “columpiarse” o “mecerse”), también referido como estilo de vida de intercambio de pareja o simplemente lifestyle, “el estilo de vida” (aunque este término se emplea asimismo por las personas de BDSM), incluye un amplio rango de actividades sexuales realizadas entre dos o más personas o intercambiadores (en inglés swingers).
Las actividades de intercambio de pareja incluyen:
* El observar a otros cómo se relacionan sexualmente.
* Tener sexo con tu pareja mientras eres observado.
* Besar, acariciar o tener sexo oral con una tercera o cuarta persona (llamado intercambio suave "Soft Swing").
* Tener penetración sexual con algún otro además de tu pareja (intercambio total "Full Swap", lo cual es la definición comúnmente entendida de intercambio de pareja).
Típicamente las actividades de intercambio de pareja ocurren cuando una pareja casada o de otra forma comprometida, se involucra con una pareja similar o un individuo soltero. Estas actividades pueden ocurrir o no en un mismo cuarto. El sexo en estas ocasiones se denomina juego. El fenómeno (o al menos su discusión) puede ser visto como parte de una revolución sexual de las décadas recientes.1
Historia De acuerdo a la obra de Terry Gould The Lifestyle: A Look at the Erotic Rites of Swingers, el intercambio de pareja comenzó entre los pilotos de las fuerzas aereas y sus esposas durante la Segunda Guerra Mundial. A partir de la década de 1920, la práctica se extendió en Estados Unidos y Europa principalmente, y de ahí a muchos otros países.
En la España de los años setenta fue conocido en círculos restringidos un lujoso chalé de la sierra madrileña donde se organizaban reuniones de pequeños grupos de parejas no profesionales. También por la misma época se habría dado actividad swinger con cierta asiduidad en determinados campings, entre clases sociales más modestas. Revistas como la histórica Lib fueron uno de los pocos canales de contacto entre parejas a finales de los setenta y durante la década de los ochenta.
En México a mediados de los años 90 el movimiento swinger comenzó a propagarse por el interior del país debido a la regionalización de revistas eróticas como Club Swinger y Galería Erótica, las cuales en un principio solo tenían tiraje en las principales ciudades del país.
A partir del año 2000, se inició el auge de los bares Swinger en la capital de la Republica Mexicana, los cuales ultimamente no solo permiten entre sus clientes el intercambio de parejas, sino que además añaden dentro de su variedad distintos tipos de sex show, donde ellos mismos son los protagonistas.2
Etiqueta Algunos intercambiadores de pareja consideran al “estilo de vida” como una subcultura diferente.
La “principal directiva” en el intercambio de pareja es “no” significa “no”. Esto significa que el rechazo a una proposición sexual no requiere justificación y debe ser siempre respetada. La violación a esta regla, en ocasiones lleva a la expulsión inmediata. Otras reglas estrictas en muchos clubes de intercambio de pareja es el uso obligatorio de condones, que deberán ser exclusivos para cada contacto sexual.
Haciendo un inciso en la etiqueta cabe destacar que los acercamientos, a menos en la UE, se realizan mediante leves caricias en zonas no erógenas; si éstas son permitidas, se entiende el consentimiento tácito para continuar.
En EEUU, se considera inadecuado tocar sin pedir autorización, mientras que en Europa -incluyendo el Reino Unido- tocar como el remover firmemente la mano son ampliamente aceptados como adecuados, aunque no exista comunicación verbal en el contexto del juego.
Podríamos resumir las reglas, por orden de mayor a menor importancia, en respeto, higiene y discreción.
Para quienes quieres saber como termina la historia aca esta la continuación del relato: